lunes, octubre 26, 2015

Primeras iniciativas de introducción del Ajedrez en la Escuela

Antecedentes internacionales

Las primeros experimentos de introducción del Ajedrez en el aula se realizan a principios del S. XX en países como la antigua Unión Soviética, Alemania, Argentina, y mas recientemente en Zaire, Brasil y España, entre otros. Los proyectos pretendían demostrar a través de la práctica si se validaban una serie de hipótesis en torno a las virtudes pedagógicas que podría aportar el Ajedrez en la enseñanza. 

Uno de los casos mas citados es el de Ströbeck, un pueblo de Alemania donde desde hace siglos el Ajedrez se ha ido perpetuando entre generaciones, de hecho en 1823 se introduce el Ajedrez en el plan de estudios en la escuela primaria local.


Niños acudiendo al Colegio de Ströbeck (Fuente: Nuevo Mundo 1921 y Travesset)

A lo largo del tiempo el número de publicaciones y estudios han ido en aumento en relación a las implicaciones educativas y psicológicas del Ajedrez, a la par del desarrollo de experiencias prácticas en los colegios. Una de las primeras investigaciones se realiza en 1925, los investigadores soviéticos Djakov, Petrovsky y Rudik llevan a cabo un estudio publicado años después en "Psicología del jugador de Ajedrez", en el que se toma como referencia el rendimiento de algunos ajedrecistas de élite que participaron en el Torneo de Moscú de 1925, con idea de identificar aquellos factores que se puedan asociar al alto rendimiento deportivo y el talento ajedrecístico: memoria visual, capacidad de concentración, velocidad de cálculo, etc. 

De Grot publica en 1948 la obra "Though and Choice in Chess" en la cual el autor realiza un estudio experimental en el que participan algunos de los mejores jugadores de la época con objeto de determinar como organizan sus pensamientos, así como los métodos y estrategias que emplean para tomar decisiones en el tablero.

Escepticismo entre intelectuales y pedagogos

El escepticismo a principios del siglo pasado era dominante en relación a las ventajas del Ajedrez en la escuela, de hecho el escritor y filósofo Miguel de Unamuno escribe una columna titulada "Sobre el Ajedrez" en el Diario La Nación de Buenos Aires (el 3 de Junio de 1910), en la cual se posiciona sobre el polémico asunto a raíz de una propuesta de un club de la ciudad de introducir el Ajedrez en la escuela. En el artículo Unamuno destaca lo vanguardista de este tipo de iniciativas pero duda de los beneficios educativos que puedan aportar, reflexión que causó cierto rechazo, sobre todo en el presidente del citado club, Antonio Montenegro.

En este artículo publicado el 5 de Septiembre de 1925 en el Diario de Alicante, Alberto de Segovia considera el Ajedrez como "el arte de perder el tiempo", en el cual existe un ejercicio mental junto el cálculo necesario y la capacidad de previsión, "actuando la inteligencia hábil y previsora", por todo estos motivos el autor considera que el Ajedrez es "potencialmente educativo, acostumbra a pensar en las consecuencias de nuestras determinaciones...".


Diario de Alicante (5-9-1925)

Revista Magisterio Español

El 18 de Enero de 1928 se publica un artículo de Francesc Masclans en el nº 7938 de la revista Magisterio Español

Francesc Masclans (Fuente: Oriol de Bolós)

El autor reflexiona sobre los retos que supondría la introducción del Ajedrez en la escuela y su utilidad como disciplina educativa, haciendo expresa la necesidad de profundizar en el debate sobre los posibles beneficios pedagógicos de la práctica del Ajedrez en el aula, teniendo en cuenta que en aquella época dicho asunto no figuraba todavía en la agenda de la comunidad docente, quedando como una cuestión marginal. Masclans se pregunta si el Ajedrez puede realmente despertar el interés en la infancia, si es compatible educar y disfrutar jugando. En el artículo cita algunas experiencias prácticas en diversas escuelas inglesas, la citada de Ströbeck, y el caso de la Escuela del Mar en Barcelona, donde se organizan concursos con premios para los alumnos y se apuesta por un nuevo planteamiento pedagógico: el juego como actividad educativa. Finalmente cita a diversos filósofos y autores relevantes que ensalzan o muestran dudas sobre el potencial educativo del Ajedrez, si realmente desarrolla la inteligencia o no, y los aspectos que puede desarrollar: la atención del alumno, la capacidad de razonar y relacionar, agudizar la observación, etc.


Artículo de Masclans (Magisterio Español Nº 7938, pag 5)

(Nº 7938, pág 6)

Moción del Concejal José Feo Cremades

El 4 de Octubre de 1932, José Feo Cremades (1884-1966), abogado, catedrático, profesor del Instituto Luis Vives, escritor y Concejal del Ayuntamiento de Valencia, presenta en la sesión plenaria del Ayuntamiento la siguiente propuesta: "...que la Alcaldía gestione de la superioridad la inclusión del Ajedrez en las asignaturas oficiales, por ejemplo, de la segunda enseñanza..." (Fuente: La Correspondencia de Valencia, 5-10-1932).

Correspondencia de Valencia, 5-10-32

Cremades en la Revista Oro de Ley (2-12-1917)
Cremades (centro) Oro de Ley (18-5-1919)





















Se da la circunstancia de que días antes, el 2 de Octubre, se inaugura en Valencia el Torneo nacional cuyo vencedor sería el aspirante al título de Rey Ardid (Campeón individual de España). Días mas tarde se publica en Las Provincias un reportaje sobre la actualidad del Ajedrez valenciano en el cual se cita a los organizadores del Torneo nacional y que el valenciano Hector Altabas ostenta el cargo de presidente de la FEDA. Se publican dos fotografías en las que figuran los ajedrecistas que participaron en el Torneo nacional.

Las Provincias, 13-10-1932

En el Diario El Pueblo se publica el día 6 de Octubre un resumen de la moción presentada por Cremades, destacando su participación en la inauguración del Torneo nacional en representación del Ayuntamiento (información recogida en Las Provincias el 5 de Octubre) contando con la asistencia de los organizadores, participantes y el presidente de la Federación Española, el valenciano Hector Altabas (1887-?), médico y diputado por Valencia en las Cortes generales en la legislatura de 1931 a 1933 en representación de Alianza Republicana (y posteriormente pasaría al Partido Radical), el cual expresó como diputado su compromiso de apoyo por parte del Gobierno de la República al Ajedrez, escenario propicio para articular iniciativas de promoción del Ajedrez en la escuela, a nivel educativo y deportivo. En el Diario La Luz (5-10-1932, pag 14) se menciona que "Cremades resaltó en su discurso las excelencias del Ajedrez como juego educador y democrático".

Tengo la certeza de que Cremades y Altabas se conocían antes de la moción, al ser ambos valencianos y compartir interés por el Ajedrez. De hecho meses antes coincidieron en la misma mesa en un acto homenaje al General Riquelme (El Pueblo, 29-06-1932)


El Pueblo, 29-06-1932

Quizás Cremades y Altabas tenían la misma idea en mente, y hablaron largo y tendido sobre el asunto, sin duda la organización del Torneo Nacional de Valencia supuso un espaldarazo definitivo para plantear la propuesta, la cual evidentemente fue secundada por el colectivo de ajedrecistas, organizadores y miembros de la junta directiva de la FEDA. Cremades se encargó de recoger las aspiraciones expresadas por los asistentes para que "se solicite al Gobierno y al Ministro de Instrucción Pública, al igual que otros países en el extranjero, se incluya en los planes de enseñanza el juego del Ajedrez por ser, según está comprobado, un auxiliar poderoso para el desarrollo de la inteligencia" (El Pueblo, 6-10-1932), y así maduró su moción presentada en el Ayuntamiento de Valencia contando con el apoyo de la comunidad ajedrecística.


El Pueblo, 6-10-1932
Las Provincias, 5-10-1932

Reacciones a la propuesta de Cremades 

La solicitud presentada por Cremades originó cierta controversia entre algunos pedagogos, intelectuales y periodistas. En aquel entonces el debate sobre las virtudes pedagógicas del Ajedrez estaba en pañales, además la falta de conocimiento pudo desembocar en reflexiones carentes de fundamento o basadas en estereotipos. Quizás faltó mayores cotas de debate, reflexionar mas profundamente sobre los pros y contras de disponer una asignatura de Ajedrez en las escuelas.

Así, en Las Provincias (6-10-1932, pág 2) se dice textualmente "Esta proposición nos ha dejado muy sorprendidos. ¿Para qué querrá el Sr Feo Cremades que aprendan el Ajedrez todos los niños de España?".

En el Heraldo de Madrid (6-10-1932, portada) se critica la propuesta en la columna "Cuatro Cursos de Ajedrez en el Bachillerato", argumentando que ven en la petición "un grave peligro para los niños que se vean obligados a estudiar la asignatura", empleando un tono irónico en la exposición pues según los autores el Catedrático Cremades exagera las virtudes del Ajedrez y que la articulación de distintas asignaturas le concede a la enseñanza un carácter demasiado formal que puede romper con la diversión que supone la práctica del Ajedrez: "como si fuera algo imprescindible para la vida ... la base del progreso de los pueblos ...o el fundamento de los sistemas filosóficos". Además los autores consideran que los niños pueden desarrollar una gran erudición ajedrecista y no saber jugar al Ajedrez, finalmente aseguran que dicha medida puede suponer un "procedimiento para desterrar de la vida la afición al Ajedrez".

Heraldo de Madrid, 6-10-1932

El periodista Francisco De Cossío asegura que el Ajedrez es gimnasia, "un juego físico que requiere la misma atención que el conductor para eludir un obstáculo", pero no se trata de una actividad que desarrolle la inteligencia y refuerce la dialéctica, lo ve más como "un instrumento para definir el carácter del jugador", así lo asegura en una columna publicada en la portada del Diario El Sol (11-10-1932). El autor considera que la proposición del Ajedrez como enseñanza obligatoria del bachillerato no es tan disparatada, aunque estima que "todo juego impuesto por obligación deja inmediatamente de ser juego...y el Ajedrez como asignatura con matrícula, explicación y examen, sería para un alumno tan odioso como el Algebra..."




El día 13 de Octubre aparece en El Pueblo un artículo de Hector Altabas en el cual reflexiona sobre el papel del Ajedrez en las escuelas. Defiende la proposición de la obligatoriedad del Ajedrez en la escuela e institutos, la califica como "lógica, sensata e imprescindible medida didáctica" a pesar de la extrañeza que ha suscitado en la prensa de Madrid y Valencia. En su escrito critica que en la enseñanza actual se desarrolla la sabiduría pero se ahoga la intuición, el impulso y lo emocional frente a lo científico. Considera que el Ajedrez puede aportar cierta dosis de creatividad, competencias necesarias para una enseñanza que potencia en exceso el cultivo del saber frente al desarrollo de la imaginación y el ingenio. Asegura que en la inauguración del Torneo nacional de Valencia, en calidad de presidente de la FEDA, asume el "compromiso de proponer al gobierno y el parlamento la obligatoriedad del juego del Ajedrez en las escuelas de la república". Por último comenta que "no desea reivindicar la idea original pues ya se ha instaurado en otros países".




El 15 de Octubre en el Diario El Bien Público el periodista Tirso Medina publica la columna "Los Arbitristas", dando a entender que la propuesta de Cremades carecía de fundamento, "además de extraña y desconcertante...una aventura pedagógica más en el contexto de planes de estudio elásticos y fácilmente extensibles", en definitiva una iniciativa ajena a la realidad del alumno. El autor comenta que "desconoce los motivos de orden pedagógico que el proponente tendrá pero la pedagogía nos tiene acostumbrados a las cosas raras". Asegura que sí es cierto que el Ajedrez desarrolla el ingenio, "el mismo que se les puede imponer en una clase de jeroglíficos o cante flamenco".




El día 23 de Octubre Luis G. Soria publica una reflexión en el Diario de Almería, considerando que para jugar al Ajedrez hace falta un mínimo de inteligencia.




El escritor y publicista Fernando Armengol, en un artículo publicado en el Diario El Sol (4-5-1933) defiende que se admita la asignatura del Ajedrez en la escuela, pues la práctica del Ajedrez favorece la inteligencia del hombre y perfecciona las potencialidades mentales, introduciendo la reflexión frente a la espontaneidad, la predicción sobre la costumbre y la doctrina sobre la iniciativa. En el artículo comenta que la Federación Catalana de Ajedrez tiene como finalidad acercar el Ajedrez a la escuela.

La FEDA y la promoción del Ajedrez en el ámbito infantil

La Federación Española de Ajedrez a lo largo de su historia ha intentando promocionar el Ajedrez a nivel escolar, tanto en la faceta pedagógica como deportiva. Cabe destacar los esfuerzos e iniciativas emprendidas por diversos presidentes de la FEDA como Agustin Pujol que entre 1953 y 1962 estuvo rigiendo los designios del Ajedrez nacional. Así en el inicio de gestión sostiene que "el Ajedrez despierta los sentidos, estimula la inteligencia, agudiza el ingenio, desarrolla el espíritu de observación y, en fin, es el deporte intelectual por excelencia", además Pujol se mostraba partidario de la inclusión del Ajedrez en la escuela, a tal efecto concibió una competición experimental en la que participaron diversos centros educativos de Tarragona, así se organiza el I Campeonato Provincial Escolar durante los meses de verano, organizándose en tres grupos por franja de edad, aglutinando a escuelas primarias, institutos de segunda enseñanza, y escuelas normales, entre otros. Estas reflexiones se recogieron en la magnífica columna de Jordi Puig en la Revista Destino (18-6-1953).

Columna de Jordi Puig en Revista Destino (18-6-1953)

Félix Heras recoge el testigo en 1962, una de las políticas que desea potenciar la federación es la divulgación y promoción del Ajedrez en los ámbitos infantil y juvenil. Un ejemplo es el proyecto de formación ajedrecista que se llevó a cabo en Huelva entre 1965 y 1968, iniciativa liderada por la Federación Onubense bajo el apoyo de la FEDA.


Eduardo de Zárraga (en la izq) con los alumnos del Curso (27 Agosto 1967) Fuente: DOA

Para finalizar quisiera dar las gracias a la FEDA por su colaboración aportando información relevante para por dotar de contexto a la historia.