domingo, marzo 09, 2008

Mari Luz

Se marchitó la rosa,
pero no tu recuerdo...


Tu sonrisa era cálida luz,
y tu luz...el universo.

Tu mirada era la eterna inocencia,

y tu inocencia...la alegría.

Se llevó el viento tu niñez,

pero no el dolor de los que te amaron...


Tu recuerdo yace en el horizonte,

donde el cielo se abraza con el mar


Si la luz no existiera
tu le darías su nombre...
La luz de tu recuerdo.
La luz que siempre será...
Mari Luz.


PD: Que el peso de la justica recaiga sobre los culpables.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Precioso poema Jose... todos sentimos eso, y más aún en nuestra querida tierra.
Que haya desalmados aún en la calle como estos, no es concebible.
un beso
Natalia