jueves, mayo 15, 2008

Intolerancia

Hace casi 24 horas varias familias de trabajadores dormían placidamente junto a sus hijos, personas que en su mayoría tuvieron que emigrar para encontrar un futuro mejor y con la esperanza de volver a sus localidades natales. Los intolerantes nuevamente actuaron sin piedad y previo aviso, lanzando la carga explosiva sin importarles la vida de los cinco niños que habitaban la casa cuartel.

¿Pero alguien pensaba que la cabra no vuelve al monte?.

Los intolerantes siempre contextualizan sus acciones: que si daño colaterales...que si estamos inmersos en un conflicto...que les importará a estos fascistas/nazis la vida ajena.

Otra víctima mas de la intolerancia.

2 comentarios:

David Sánchez Bote dijo...

Está claro que lo peor es la perdida de un ser humano...pero la frustración social, la sensación de que nunca vamos a acabar con esta "gente", a largo plazo, terminará como nosotros.
Estamos en un laberinto de sinrazón y en el que ya nadie sabe como salir. ¿cómo hemos llegado a esto? Un abrazo desde el corazón de Euskadi

Jose Carlos dijo...

David,

Otro abrazo para tí y esa tierra maravillosa en la que vives. Tengo pendiente visitarla.

Agur,

Jose.