domingo, marzo 22, 2009

Los personalismos

Observo que a la mayoría de los mortales nos encanta innovar, influir, marcar tendencias y generar estados de opinión. El hecho de ser pioneros es un factor de éxito en sistemas meritocráticos en los cuales se adquiere posición, prestigio y reconocimiento en base al esfuerzo y habilidad personal.

Muchos nos preguntamos si en la Web 2.0 realmente encaja el modelo de méritos cuya naturaleza es intrínsecamente jerárquica. Bajo mi perspectiva las actitudes y principios que promueve la Web Social van orientados hacia un fin común: el resultado de la participación en los procesos colaborativos.

¿Tiene sentido dar una mayor relevancia a determinados usuarios por el hecho de ser pioneros, la aportación intelectual que realizan o el alto grado de colaboración/participación?. Sin duda, pero con un matiz distinto: estamos en un entorno de igualdad de oportunidades, todos podemos decidir y participar, tenemos nuestro peso y esto no se puede obviar. ¿Existen usuarios mas importantes que otros?: NO.

La Web 2.0 se ha vuelto clasista y elitista, unos pocos se lanzan piropos y creen sentar cátedra para las futuras generaciones. Representan una burbuja, espacios cerrados endogámicos, tu me das y yo te doy. La Web Social se ha instrumentalizado al servicio de unos pocos que solo piensan en su ombligo e intereses particulares. ¿Pero donde está el escuchar al resto de usuarios? ¿y la confianza?. No existen, se han traicionado los valores 2.0

Sin duda es importante catalizar, evangelizar, ilusionar e impulsar nuevas ideas, pero no podemos obviar que nuestra obligación es contribuir a un fin común, debemos apoyarnos en otros usuarios, ser abiertos y escucharles, dejar de ser individualistas y olvidarnos del reconocimiento. La obsesión por el protagonismo paraliza las iniciativas, es cuando la competencia entra en juego y surgen los conflictos de intereses.

Busquemos el interés común por encima de los intereses personales, somos un grano de arena en este amplio universo social, pero tenemos la capacidad de contribuir con nuestras ideas, ahora y en el futuro. Cuando propongamos una innovación pensemos en que no será eterna, sucesivas generaciones propondrán mejoras. Iremos avanzando en un proceso incremental orientado a la mejora continua en el cual todos podremos realizar aportaciones y sugerencias. Seamos altruistas, pero de verdad, por encima de nuestros intereses.

En definitiva, pensemos en la suma de esfuerzos y el resultado global, que nuestra contribución sea en bien de la comunidad sin buscar nada a cambio (prestigio, reconocimiento, etc).

Es mi forma de pensar y naturalmente podemos debatir sobre ello...

2 comentarios:

Víctor dijo...

Totalmente de acuerdo en tu exposición...

Dentro de la Web 2.0 están apareciendo grupos endogámicos, los cuales van generando una serie de pautas.

Y el resto de los mortales vamos alineados hacia sus directrices.

Situación muy curiosa en el paradigma aperturista y colaborativo de la Web 2.0.

MVilla dijo...

Leete (si no lo has hecho ya) La Catedral y el Bazar, de Raymond. Lógicamente no habla de 2.0 pero encuentro paralelismos entre el desarrollo de software y la web 2.0. Es lógica la endogamia porque un entorno 2.0 ciertamente participativo y abierto sólo es sostenible en entornos/equipos pequeños.